The Digital Humanities and the Digital Modern | James Smithies | Palgrave Macmillan

james smithies

La inteligencia artificial y la creatividad computacional:

Aspectos relevantes que cuestionan las perspectivas y metodologías tradicionales         

            RESEÑA Smithies, James (2017). The Digital Humanities and the Digital Modern. Recuperado en: https://www.palgrave.com/gb/book/9781137499431

El libro objeto de esta reseña es escrito por James Smithies, profesor en la Universidad de Canterbury, Nueva Zelanda, en historia de la literatura, la tecnología y las ideas, y las humanidades digitales. El autor trata ocho aspectos relevantes entorno a los estudios actuales que abordan las Humanidades Digitales ( HD) en un contexto de modernidad digital.

            En primer lugar considera que las HD desafían las formas con las que se han pensado tradicionalmente las disciplinas esenciales de las humanidades y que obliga a los humanistas digitales a repensarlas asumiendo los desafíos que produce una perspectiva crítica y metodológica muy distinta de la que tradicionalmente se ha impuesto. Para ello se hace necesario un cuestionamiento sobre nuestras suposiciones acerca de la naturaleza del razonamiento humano y su relación con la inteligencia artificial y la creatividad computacional. El punto se enfoca en que la conexión estrecha que existe entre la denominada crisis de las humanidades y un afanoso comportamiento generalizado sobre la manera de construir el conocimiento y obtener la verdad en las sociedades tecnológicamente avanzadas está llevando a que se exija mayor comprensión de cómo se relacionan esos factores con los cambios más amplios en la cultura, en la sociedad y en la erudición.

            En segundo lugar el autor se refiere a la Digital Modern y explica la forma como la sociedad global entra en una fase de modernidad (“reflexiva”) que se caracteriza por el aumento en la penetración de las tecnologías postindustriales y  un colapso en las jerarquías tradicionales de conocimiento y opinión experta. En las décadas de la posguerra, y en particular en los años que siguieron al cambio de Milenio (1999), la situación se ha tornado compleja por la construcción cultural que proporciona el trasfondo de la erudición digital en las humanidades. Aunque esa situación parece que se ha vuelto omnipresente, en concepto de algunos, la verdad es que se experimenta de diferentes maneras, en diferentes lugares y no es omnipresente. Una forma de entenderlo mejor es a partir de un dispositivo heurístico, tropo, mito contemporáneo, realidad técnica y contexto de acción.

            En tercer lugar Smithies aborda el fenómeno de las crisis y su relación con la computación. Al respecto afirma que las crisis son endémicas para la sociedad moderna y se desarrollan cuando los individuos o las comunidades sienten que sus metas se ven socavadas por la constante búsqueda de renovación de la modernidad y actúan como una manera de privilegiar las demandas de cambio en una cultura rica en información. La crisis de las humanidades es una expresión de un discurso más amplio, que recientemente ha adquirido una nueva inflexión al combinarse el estancamiento y el declive putativos con el uso cada vez mayor de computadoras en la investigación de humanidades. La correcta interpretación de las humanidades digitales y el desarrollo de perspectivas críticas y metodológicas que aseguren que las nuevas tecnologías beneficien las disciplinas básicas de humanidades, requiere que nos alejemos del discurso de la computación y la crisis y comprendamos adecuadamente las ventajas y limitaciones técnicas de la tecnología informática.

            En cuarto lugar el autor trata el tema de la inteligencia artificial – IA- y las  Humanidades digitales en relación con la automatización del trabajo humano. Al respecto advierte que la inteligencia artificial es la diferenttia specifica del digital moderno y se está convirtiendo rápidamente en su tecnología central, y durante mucho tiempo ha sido uno de sus principales dispositivos narrativos. Sin embargo, la confusión que la rodea es de excepcional interés cultural, intelectual y científico. Este tema conecta a la comunidad de humanidades con preguntas fundamentales sobre la naturaleza del significado, el yo y la realidad, junto con una amplia gama fantásticamente rica de oportunidades técnicas. Comprender la inteligencia artificial, y su implementación en dispositivos que automatizan el trabajo humano y la creatividad, nos ayudaría a: i) comprender las inquietudes de las humanidades digitales en muchos de sus críticos; y, ii) comprender sus límites lógicos y técnicos lo que nos permitiría entender lo que podría significar la IA para el futuro de la investigación en humanidades.

            En quinto lugar el autor se refiere a lo que en las últimas décadas se ha denominado el análisis de sistemas de las humanidades, que supone inversiones altas de financiamiento para infraestructura de investigación global y requiere algo más a medida que el trabajo computacionalmente intensivo aumenta en las ciencias, en las ciencias sociales y en las humanidades. La tendencia así entendida adquiere profundas implicaciones para la construcción de conocimiento y significado. Por ello son usuales las preguntas sobre si la infraestructura de humanidades debe modelarse en infraestructuras de STEM más dominantes, dado que tienen ejemplos más maduros pero funcionan de maneras fundamentalmente diferentes. Algo más radical supone que un análisis preliminar de sistemas de ciberinfraestructura de humanidades globales sugiere que es significativamente más grande y más complejo que las infraestructuras STEM, y que la gestión y el desarrollo de la misma deben tomarse mucho más en serio de lo que es en la actualidad.

            En sexto lugar el autor se detiene en el concepto de Software Intensive Humanities para referirse a los métodos intensivos en software que tienen profundas implicaciones para la investigación en humanidades, así como lo hacen para la ciencia. Al colocar tecnología avanzada, entre el observador y lo observado, se realzan (o en algunos casos se hace posible) ciertos tipos de investigación, se complica la producción de conocimiento y se exigen nuevas perspectivas críticas y metodológicas. Los humanistas digitales, entonces, pueden liderar el desarrollo de estas nuevas perspectivas, pero para ello necesitan un trabajo adicional para garantizar la transparencia y una interpretación adecuada de los resultados. Este es un tema, agrega, que se beneficia no sólo del análisis informado por la postfenomenología y la teoría de las cosas, sino también por el campo más amplio de los Estudios de Ciencia y Tecnología (STS).

            En penúltimo lugar el autor trata la producción ética como pilar fundamental de proyectos de HD. Por ello plantea consejos y mejores prácticas éticamente informadas para guiar la producción digital de humanidades. La justificación de una ética de la actividad intelectual es importante porque permite que la investigación proceda con una sólida base moral, en formas que beneficien al público, a la sociedad civil y a la comunidad académica en general. Enfatiza en que las tradiciones intelectuales ya consolidadas o maduras pueden señalar debates sustantivos que han explorado la relación del trabajo con la regulación estatal, la filosofía, la economía, el feminismo o la política racial. Empero, los humanistas digitales tienen cuestiones éticas interesantes que atender y, aunque en ocasiones son difíciles de considerar, son relevantes en razón a que sólo recientemente se está comenzando a desarrollar la madurez crítica y técnica requerida para contribuir a la erudición de maneras sofisticadas. No obstante, esto se complica por la necesidad de desarrollar modos éticos de producción técnica, así como conciencia crítica.

            Finalmente, la cultura de las humanidades digitales es el último asunto en el que el autor hace énfasis a partir de las historias que contamos sobre la tecnología. En efecto esas narrativas influyen en la forma en que interactuamos con ella y en la forma en que la utilizamos. Al ubicar la informática más allá de las humanidades, como algo que distorsiona nuestra comprensión del mundo de formas inaceptables e incontrolables, se pierden, en concepto del autor, las oportunidades para avanzar en nuestras disciplinas y fortalecerlas al enfrentarse al cambio. Igualmente considera que es muy importante advertir aquellas situaciones que dificultan el desarrollo de modos de comprensión crítica en sintonía con la sociedad contemporánea. Agrega que aunque distorsionan nuestro sentido del yo y de la comunidad, el moderno digital ofrece un contexto fascinante con el que los humanistas deben lidiar. Por ello hace un llamado para que los humanistas digitales sean apoyados en su búsqueda de enfoques críticos y metodológicos capaces de guiar el desarrollo técnico, así como el análisis crítico, cultural e histórico.

            El anterior resumen permite establecer que en el escrito de James Smithies están presentes, como un común denominador, las reflexiones sobre las características, posibilidades y limitaciones de los proyectos de humanidades digitales, en un momento en el cual se debate no solamente la definición de HD como disciplina sino también sobre la adopción de un método científico, de los beneficios del trabajo interdisciplinario, de considerar la utilidad de la ciencia computacional y del ejercicio activo del pensamiento crítico. Todo esto para dar respuesta a una necesidad de construir un conocimiento consciente más allá de la capacidad acumulativa de datos y la práctica mecánica.

            Para terminar, la pertinencia de los temas abordados resultan del todo útiles tanto para los profesionales en el campo de las HD, como para profesionales del derecho y el público en general. Para todos ellos los conceptos y reflexiones en torno a los proyectos digitales les permitirá explorar con otra mirada la intersección de lo digital y las humanidades, y su impacto en la investigación y en la enseñanza, en la educación y en la conexión cada vez más tenue que se da entre instituciones de élite y el público en general. Los esfuerzos en ese sentido contribuirán a una labor de “alfabetización” (“sensibilidad digital” y “conversión digital”) para acercar al público a un tema que se ha desarrollado por más de 50 años y que hoy por hoy es de la máxima actualidad. En este sentido es importante considerar que los proyectos en HD compartan lo ontológico y lo operativo para que se asuma el estudio de las HD, no sólo en el ámbito académico sino práctico y cotidiano. En relación con los proyectos de automatización de los tribunales sería valioso contar con una mirada más amplia del contexto y la necesidad real de la justicia, que desde la oferta y demanda, requiere ser efectiva.

            Referencia

Smithies, James (2017). Para mayor información del autor y su obra remitirse a: http://jamessmithies.org

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